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No hace falta ser multimillonario para ser un filántropo. En realidad, con tu pequeño consumo puedes hacer grandes cosas y favorecer aquellas iniciativas que te parezcan interesantes y que contribuyen a un mundo mejor. También puedes castigar a aquellos que no hacen bien las cosas, según tu criterio personal. Favorecer a aquellas personas que tengan proyectos propios por los que estén luchando en detrimento de las grandes corporaciones es también una forma de posicionarte a través de tu economía.

Mucha gente es escéptica a estos planteamientos, siempre le han dicho que una sola persona no puede cambiar las cosas. O cuando se ha dado cuenta de un hecho muy deprimente alguien le ha dicho: el mundo es así, no se puede hacer nada, no merece la pena que estés triste ni que te enfades.

Así se consigue justo lo que favorece a aquellos que hacen las cosas mal: que todo siga como está y que no cambie nunca. El arma letal desmoralizante se utiliza a diario mientras se lavan las conciencias con donaciones a ONGs.

Pero el caso es que tu dinero puede cambiar el mundo. Empezando por donde lo guardas, donde tienes domiciliada tu nómina o donde ahorras. ¿Sabes lo que hace tu banco con tu dinero? La mayoría de la gente no se hace esta sencilla pregunta. La alternativa: la banca ética, que invierte en proyectos sociales, solidarios y medioambientales. No te van a dar una cubertería, ni el mismo porcentaje que otras entidades, según Joan Antoni Melé, subdirector general de Triodos Bank en España:

[blockquote]Lo que te damos: un uso consciente de tu dinero y que ayudes a cambiar el mundo[/blockquote]

[blockquote]El dinero tiene que estar alineado con tus valores[/blockquote]

[blockquote]En la banca tradicional no hay transparencia y no hay forma de ver qué se hace con tu dinero[/blockquote]

[blockquote]Si tú no cambias no tienes fuerza para pedirle a los demás que cambien[/blockquote]

 

Lo que comes también cambia el mundo

No hace tanto tiempo, comer ecológico era raro y muy caro. Hoy, multitud de cooperativas y asociaciones han tomado el mando en esto de la alimentación y el consumo respetuoso con los animales y el medio ambiente, ofreciendo muchas alternativas al alcance del bolsillo medio.

Por un lado, las webs que ofrecen productos ecológicos favorecen una relación más directa entre el productor y el consumidor, lo cual abarata el precio y, además, contribuye a abarcar geográficamente lugares con más difícil acceso a esta opción de agricultura. Muchas de ellas ofrecen incluso una cesta a domicilio con una variedad de productos de la temporada.

Otro de los factores determinantes en el impulso a estas iniciativas es la aparición de las asociaciones que asumen el papel de intermediarios sin coste adicional, provocando también la reducción del precio y provocando que los consumidores puedan acceder a estos productos.

El dinero es libre

No debe contemplarse como una cuestión de precio, hay que cambiar el chip. Hay lugares en los que la barra de pan ha bajado a 40 céntimos, pero ¿te has preguntado que tipo de ingredientes lleva para ser tan económica? El tipo de industrias de alimentación que hemos creado ha buscado abaratar los costes y superproducir en grandes cantidades. Por eso se han manipulado muchos alimentos y contienen pesticidas, fertilizantes químicos, hormonas o antibióticos. Algo que no introducirás en tu cuerpo si comes ecológico. Hace años que Greenpeace tiene una guía roja y verde de los alimentos transgénicos y alerta de los peligros de esta alimentación.

Incluso han aparecido restaurantes de tratamiento ético con integración vertical: la idea es controlarlo todo, con chefs que gestionan el restaurante y la granja. De la siembra al plato. En Estados Unidos hay unos cuantos ejemplos de ello.

Todo pasa también por cambiar nuestro consumo. Todos los años se desperdician toneladas de comida. ¿Quizá estemos comprando más de lo que necesitamos? 1.000 millones de personas pasan hambre en el mundo y nosotros gastamos dinero en algo que no vamos a usar. Además, las poblaciones más longevas del mundo tienen en común una dieta más ligera. Es para hacérselo mirar.

 

Imágenes de Abode of Chaos y V1ctor Casale

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