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Nunca nadie pensó que una cerda de (mucha) carne y hueso pudiese generar tanto y tan bueno para un proyecto. Nadie tiene el éxito asegurado, sea cual sea la naturaleza de la actividad que se esté realizando, pero sin lugar a dudas saber comunicar es la cama elástica que necesitamos para darnos impulso y tocar las estrellas. Una historia de marca o brandstory de éxito contribuye de manera determinante a la consecución de objetivos dentro de una idea, ya sea empresarial o solidaria. Apelar a ciertos valores en los que el público objetivo pueda sentirse reflejado contribuirá enormemente al aumento de engagement con nuestros seguidores, amén de aumentar su número exponencialmente y conseguir los beneficios económicos que perseguimos. Es el caso del que hablamos hoy: Esther The Wonder Pig.

Redes sociales y una buena historia que comunicar

Para arrancar esta brandstory no hay que irse muy lejos, tan sólo al verano de 2012, en el que Esther fue vendida a una pareja como una microcerda, que no se haría demasiado grande. En aquel momento tan sólo pesaba unas cuatro libras y sin embargo hoy pesa 500. Desde luego, no era la microcerda que la pareja pensaba, pero a pesar de ello la convivencia con ella les mostró todos sus encantos, su inteligencia y su capacidad para relacionarse. De esta manera les conquistó el corazón y se convirtió en miembro de pleno derecho de la familia. Derek y Steve decidieron con esta experiencia tener una vida sin crueldad animal y se hicieron veganos, algo que aplicaron también a todos sus animales: gatos, perros y, por supuesto, Esther.

Esther vive en una casa de campo en Canadá y, aunque si sigues su cuenta de Instagram (y te sumas a sus nada menos que 76.817 followers) verás que está muy bien atendida en ella, lo que sus padres se han propuesto es crear un santuario en el que tenerla, además de abrirlo para que otros animales vivan felizmente. Aquí es donde llega la necesidad de conversión de este proyecto, muy hermoso, pero no por ello menos necesitado de que finalmente todo el branding lleve a la compra final. Mediante una tienda online y otras acciones que tienen como objetivo la donación, la pareja recogió en 60 días 400.000 dólares y han llegado hasta los 440.225 para comprar la granja que se convertirá en santuario.

La estrategia de contenidos en redes sociales tiene como meta asimismo concienciar a la gente de las dificultades y la gran cantidad de trabajo que entraña tener en casa un cerdo, por lo que ofrecen información para quienes se estén planteando esta opción. Un vídeo en Instagram de cómo le liman las uñas da una pequeña muestra de ello, entre otros muchos que sus padres cuelgan a diario en la red social. Así, cualquiera puede realizar un divertido seguimiento de cómo es el día a día de Esther The Wonder Pig.  La idea que yace de fondo en todo este proyecto es, sin lugar a dudas, luchar por el bienestar de los animales en todos los sentidos. Algo que también se refuerza con la difusión del veganismo mediante Esther´s Kitchen (11.444 seguidores en facebook), donde se enlazan multitud de recetas libres de productos de origen animal.

Receta para una brandstory de éxito

El colchón sobre el que descansan todas estas acciones, así como la propia estrategia de contenidos, es la brandstory. Transmitir siempre la historia del proyecto es una de esas constantes que hay que mantener en cualquier plan de comunicación. Mediante la inserción sutil de recordatorios, apelar a lo que fue el origen y los valores sobre los que se construyó la marca contribuirá a reforzar su imagen.

La cuestión de los tiempos es otra. A pesar de que la receta lleve ingredientes suculentos, todos ellos bien diseñados y elaborados, las respuestas ante una misma estrategia pueden ser muy diversas dependiendo de esa capacidad para comunicar que tenga nuestra idea. Hemos de poner por ello todo lo que los creadores de la marca tienen en su alma y en su cabeza a disposición de los usuarios finales, para que juzguen por sí mismos si eso que se está comunicando se alinea con sus propias ideas.