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Ser millonario implica un compromiso que no todo el mundo está dispuesto a adquirir. Una serie de obligaciones que van más allá de administrar el dinero y que se mueven en el terreno de lo personal. Donald Trump es el abanderado de una filosofía de los negocios que, pese a la montaña rusa en la que han viajado sus finanzas en más de una ocasión invita a afrontar la gestión del dinero de una manera apasionada y como si de una propia terapia para la vida se tratase.

Los ganadores ven los problemas como otra manera de probarse a sí mismos. Los problemas nunca son verdaderos impedimentos y si usted no tiene ningún problema, entonces es que no tiene ningún negocio que dirigir.

Con mantras de este tipo, Donald Trump (Nueva York, 1946) lleva a sus espaldas una fortuna de 3,9 millones de dólares. La sombra de la palabra bancarrota ha planeado sobre el excéntrico millonario, heredero de un próspero negocio inmobiliario, hasta en cuatro ocasiones pero su visión estratégica y su capacidad de decisión le han llevado a sobrevivir y a elevar su entramado empresarial a la categoría de imperio.

Edificios emblemáticos de Nueva York como la Torrre Trump, complejos hoteleros, instalaciones para la práctica del golf, participaciones en el certamen de Miss Universo… La diversificación en la que se ha estampado el apellido Trump es extensa pero encontró un punto de inflexión que enriqueció, aún más si cabe a la marca familiar.

En el caso del magnate del comentado tupé cardado residió en el cultivo de una personalidad “imán” y la activación de toda una maquinaria de merchandising dirigida a exponer a Trump como una especie de gurú motivador, dispuesto a compartir sus recetas de éxito con todos aquellos con voluntad para triunfar en los negocios y llegar a ser millonarios.

Con este objetivo, Donald Trump ha firmado ya unos cuantos libros sobre su historia empresarial y cómo ponerse en el camino para empezar a multiplicar dígitos y hacer fortuna: Trump. El camino hacia la cima; El arte de la negociación; Secretos de emprendedor o Por qué queremos que usted sea rico, que escribió junto a Robert Kiyosaki forman parte de una extensa lista de títulos, que en más de un caso se han convertido en best seller.

A este ingrediente editorial se suma la apuesta por el medio de comunicación más potente, la televisión. Un escenario en el que el empresario ha pisado el acelerador convirtiéndose literalmente en juez y parte de programas como El aprendiz. Espacio televisivo en el que una serie de participantes pelean por ser el mejor businessman.

La maquinaria la completa una dinámica presencia en redes sociales e Internet, además de un activo calendario de seminarios, conferencias y un largo etcétera de acciones públicas en las que, si tu objetivo es ser millonario, este fabricante de riqueza te desvelará las claves para que entres en acción.

Recuerda el viejo refrán: Cuanto más trabajo más suerte tengo. Bueno, resulta que es verdad. Es importante que seas apasionado en lo que haces, debes amarlo.

 

Imágenes con Licencia creative Commons: Gage Skidmore

Colaboración en Forbes