Share Button

La experiencia que dan los años es un grado y el abuelo de OntheRecord ha soplado ya las velas de unos cuantos cumpleaños. Refranero español en mano hoy comparte con vosotros los diez dichos populares a los que no debes hacer oídos sordos si quieres que la comunicación online de tu negocio tengan una salud de hierro.

Quien algo quiere, algo le cuesta. Una estrategia de negocio que deje fuera la parcela comunicativa parte con desventaja. Si te encargas de gestionar la comunicación online de tu empresa o quieres sumar este activo, márcate una hoja de ruta, unos objetivos y un calendario que te sirva de brújula y conciénciate de que para alcanzar metas tendrás que invertir tiempo y algo de dinero.

No desvistas un santo para vestir otro. Mide el margen de maniobra con el que cuentas y evalúa de forma objetiva qué mejoras puedes incorporar para impulsar la comunicación online de tu empresa, si es poco más vale un paso al frente que ninguno. Olvídate de agitar en la coctelera marketing, ventas y comunicación a ver qué sale porque acabarás por restar eficacia a tus acciones.

Donde fueres, haz lo que vieres. Observa que hace tu competencia en materia de comunicación, cómo se desenvuelve en el entorno digital, qué acciones realiza y qué retorno recibe por parte del público. A partir de ahí actúa y busca diferenciarte.

Quien mucho abarca, poco aprieta. La estrategia es clave en comunicación para no naufragar en el entorno digital. Prioriza en qué frentes puedes combatir de acuerdo a tus posibilidades, qué redes sociales se ajustan a tu perfil empresarial y te ofrecen mejores resultados (hablando tanto en términos de visitas como de conversiones en ventas). Apuesta por la calidad siempre, si escribes artículos para un  blog o portal corporativo márcate la máxima de que lo que ofrezcas tenga un valor para el lector o usuario.

Comunicación online efectiva
Apuesta por una comunicación online clara y honesta

No des gato por liebre. Se honesto, no engañes ni caigas en triquiñuelas que dejen al aire que tu única intención es VENDER. Cuida la forma en la que te comunicas con tus destinatarios. Dales razones para dedicar tiempo a tu portal, a las entradas de tu blog, gánate el hecho de que hablen de ti en público o compartan tu contenido.

Nunca llueve a gusto de todos. El entorno digital es un escaparate abierto las 24 horas del día y a todo el que pasa por delante no tiene por qué gustarle lo que ve. Asume las críticas cuando te lleguen y selecciona muy bien, quién es y dónde está el público que te interesa.

Más vale prevenir que curar. Ante está exposición total, la mejor arma es contar con un plan preventivo por si las aguas bajan revueltas. Traza un protocolo de actuación frente a posibles situaciones adversas, en el que evalúes riesgos, temas que puedan ser controvertidos  y unas pautas de acción que aplicar si estalla una crisis, algo que te ayudará a evitar tener un fogonazo incontrolado que dañe tu reputación.

Rectificar es de sabios. Gestiona los comentarios y las críticas que salpiquen a tu negocio con humildad y predisposición al diálogo. Ármate de paciencia, reconduce las situaciones hacia un punto de encuentro y entona el mea culpa público si es necesario.

Nunca te acostarás sin saber una cosa más. Las nuevas tecnologías han hecho aún si cabe más importante la necesidad de actualizarse constantemente. Observa, lee y prueba cosas nuevas que enriquezcan lo que ofreces a quienes interactúan con tu empresa. Concede valor a los comentarios que realicen porque son una fuente de información y te ayudarán a orientar tus acciones.

El que la sigue, la consigue. Si has llegado hasta aquí es porque eres de los que van hasta el final. Así que no tires la toalla comunicativamente hablando, evalúa cómo han funcionado las acciones que has empleado en esta parcela y sigue sumando granitos de arena, avanzando aunque sea despacito pero siempre con buena letra.

Imágenes: Alefot, Nelson Campos Ros