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El marketing de contenidos se sofistica y reclama más que nunca las etiquetas de calidad y utilidad. El usuario ya no quiere leer cualquier cosa y menos unas propuestas sospechosas en cuanto a repeticiones se refiere que huelen a SEO que echan para atrás.

El bombardeo de triquiñuelas para posicionar los textos y la gran cantidad de información que circula por la red obligan a un cambio de rumbo y de miras. La gente ha empezado a perfeccionar sus filtros de lectura y pide algo distinto que gira, principalmente en torno a los criterios de:

Confianza, utilidad, especialización y calidad. Cuatro exigencias que los responsables de comunicación y marketing no pueden pasar por alto en sus estrategias de contenidos.

Confianza: las opiniones y el diálogo con el usuario mandan

El boca a boca sigue siendo una herramienta clave en las relaciones que establecen los consumidores con las empresas, así como en sus decisiones de compra. Más allá del canal por el que unos y otros se relacionen –físico, telefónico o internet- los diálogos entre usuarios y de estos últimos con las marcas ganan posiciones en los planes de contenidos.

Las empresas deben estar más que nunca en los foros, blogs, páginas web relevantes y en aquellos espacios de valoración y crítica destinados a que los usuarios se expresen. Y deben estar con un plan estratégico de diálogo y respuesta que permita ofrecer contenidos bien argumentados, que refuercen o aclaren dudas, que aporten enlaces, complementen información y ofrezcan valor añadido.

Se trata de un camino largo y en muchos casos duro para ganarse la confianza de los usuarios. Una hoja de ruta que requiere de una exhaustiva monitorización para escuchar a los clientes, hablar con ellos y ganarse un hueco en sus diálogos.

Utilidad: Contenidos extra centrados en las necesidades del usuario

De la mano del punto anterior y de la escucha realizada cobra importancia el factor de utilidad en los contenidos. Ahora más que nunca las empresas deben crear mensajes que ofrezcan algo más al usuario y llamen su atención entre la avalancha de impactos escritos, audiovisuales, gráficos… que navega por la red.

Así que, si detectas dudas en tu público sobre un producto o servicio elabora infografías de utilidad, crea breves manuales, recopila datos o noticias que puedan servirle o entretenerle. Monitoriza al máximo, detecta necesidades y aporta valor añadido real a tus contenidos.

Especialización y mayor segmentación en las estrategias de contenidos

Las empresas están puliendo cada vez más sus estrategias de contenidos ya sean escritos o audiovisuales. Las creaciones superficiales dejan paso a nuevos desafíos con los que ofrecer material de un mayor nivel y mucho más segmentado. Unas propuestas que, lejos del más de lo mismo, buscan responder a las exigencias de un destinatario familiarizado con la red, conocedor de otras marcas y del producto o sector en el que se asienta la empresa.

Para dar respuesta a estos perfiles más específicos es importante aprovechar todos los canales disponibles y ofrecer, por ejemplo campañas de mailing aún más al detalle y con contenidos muy personalizados. Valerse del newsletter para sumar valor al trabajo que realiza la empresa y que sea capaz de aportar un toque más efectivo a la estrategia de contenidos trazada.

Más calidad para llegar a un usuario que cada vez hila más fino

Ya no todo vale en internet y los consumidores hilan cada vez más fino en los contenidos a los que dedican su tiempo. Para que las propuestas que ofrecen las empresas triunfen deben reunir, ahora más que nunca determinados rasgos de creatividad, buena composición, limpieza en la escritura, contraste de fuentes y relevancia.

Estas máximas obligan a contar en los equipos con personas especializadas en esta disciplina, capaces de ofrecer esa calidad necesaria en todos los diálogos en los que participe la empresa, ya  sean los comentarios que realiza en un foro, las descripciones con las que presenta los productos en su tienda online, o los boletines y noticias que ofrezca en sus páginas corporativas

Imágenes con Licencia Creative Commons: Brian Talbot