Share Button

Las cosas no son lo que parecen en las redacciones de los medios de comunicación. Artículos básicos como una nevera, una percha o los verbos cantar o pisar adquieren un significado propio en el día a día de los profesionales de la información, que a muchos puede dejar al más puro estilo “lost in traslation”. Con el objetivo de arrojar un poco de luz sobre esa forma propia de comunicarse, aquí ofrecemos un pequeño diccionario:

Cuando un periodista trabaja en un tema siempre necesita una percha. Sí, una percha. Es la justificación, la razón de ser del artículo, la actualidad o el factor que hace noticiable aquello sobre lo que se va a escribir.

Tener una buena percha es importante para el periodista porque le permitirá afrontar con mayor seguridad uno de los momentos más tensos del día, el de cantar los temas. Ese momento de actuación en solitario ante los jefes, en el que aquello en lo que se ha estado trabajando gran parte del día puede convertirse en un breve o, por el contrario, cerrar con éxito el proceso de venta -cuando al superior le convence la historia- y accede a la compra.

El mundo culinario tiene también su hueco en el sector periodístico. De esta forma, cuando un profesional adelanta un artículo que se publicará en días venideros dirá que está haciendo nevera. Cuando esté metiendo datos de relleno para completar la información estará poniendo un aliño y si la mayor parte del texto llega de hemeroteca o de datos ya publicados a los que tan solo ha dado un poco la vuelta estará haciendo un refrito.

Para no llevarse falsas impresiones es bueno saber que hay periodistas que hacen trabajo de mesa– término que se emplea para las labores de edición o corrección de textos- y hay otros que hacen la calle, salen a buscar noticias. En esta búsqueda de hechos relevantes que contar, habrá ocasiones en las que el periodista obtenga buenos datos, aunque bajo la fórmula del off the record – aquello que te cuentan pero no puedes publicar o atribuir a la fuente que, en este caso, es aquella persona que te cuenta lo que tu no puedes contar -.

De una forma o de otra, la finalidad del periodista es sacar siempre temas en primicia, evitar que otros profesionales le pisen -publiquen con anterioridad algo en lo que trabajaba o no se enteró- o, en el mejor de los casos, poder arrancar el día dando una exclusiva o una buena hostia, con perdón, a aquellos que se saltan con mayor o menor pudor las reglas del juego.

Este diccionario está abierto a todos aquellos que quieran contribuir con nuevas entradas.