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Sí, hay que estar en internet, pero hay que estar bien. Esa creencia de que en la red todo vale y se puede hacer de cualquier manera tiene sus consecuencias y es por eso que hay que trabajar en una reputación online que repercuta en beneficio de la marca. Una de las bases sobre la que debe asentarse la estrategia es ofrecer a los potenciales clientes un contenido de calidad que nos haga elegibles frente a la competencia, que nos haga «encontrables» dentro del maremágnum, que rodeemos nuestro proyecto de una serie de ideas, de valores y de historias que lo hagan único e irrepetible. Una identidad que se vaya construyendo en torno a unos textos elaborados con una dirección clara final: conseguir que nuestro negocio mejore sus resultados. Con este fin, te presentamos una recopilación de tips (sigue el enlace en cada titular para ver el artículo completo):

1. Elige profesionales: con creatividad no es lo mismo

Igual que no dejas que cualquiera te corte el pelo o te aconseje sobre tu salud, tampoco deberías dejar en manos de cualquiera la elaboración de unos contenidos que reúnan calidad para la imagen de tu negocio. No te conformes con pedírselo a tu sobrino, que se maneja muy bien con esto de internet. Piensa en una manera factible para ti de contar con profesionales que hagan su trabajo de forma estratégica y que aporten valor añadido a los textos.

2. Dale importancia a la firma

Aunque Authorsure ha perdido relevancia, no así la reputación de quien realiza los artículos. En prensa la firma es importante para avalar una información y es algo que se puede trasladar al ámbito de las marcas en internet que quieran ofrecer a sus usuarios contenido de calidad. Si el profesional que elegimos tiene una buena imagen, eso contribuirá a la construcción de la del proyecto.

3. Paga el contenido como corresponde

Duelen los ojos de ver cómo el contenido se devalúa, se vende y se revende de cualquier manera, como si estuviésemos hablando de algo que no requiere ningún esfuerzo, que no conllevase una documentación, preparación y creatividad. Nada más lejos de la realidad. Si quieres que los textos que dirigen hacia tu marca reúnan calidad suficiente y sean originales, tendrás que valorarlos económicamente como corresponde.

4. Que no se te vea el plumero con el SEO

Aquí entra la inventiva del redactor/a: conseguir llevar a cabo una estrategia en base a unas palabras clave sin caer en lo evidente y en las fórmulas trilladas. Es un ejercicio que requiere de capacidad y experiencia. La sobreabundancia de términos o los enlaces injustificados que no aportan valor son algunos de los errores que hay que evitar para no dañar la imagen del negocio.

5. Trabaja en unos buenos titulares

El titular supone uno de los elementos principales con los que llamar la atención del posible lector/usuario/cliente, así que debemos tener en cuenta una serie de recomendaciones imprescindibles a la hora de aportar frescura, originalidad y sobre todo, un gancho perfecto para arrastrarlos hacia lo que tenemos que contarles.

6. Ten en cuenta las posibilidades que te ofrecen las estrategias de marketing de contenidos

Estar pendiente de las nuevas tendencias es una de las misiones que nunca debemos abandonar cuando trabajamos la comunicación 2.0 de un proyecto. Se trata de un escenario en el que los elementos cambian de forma constante y estar informado resulta crucial a la hora de poder aplicar nuevas técnicas e ideas que están dando resultados.

7. Olvida la pirámide invertida

En la prensa clásica, el orden de las ideas dentro del propio texto correspondía a una importancia decreciente, de tal forma que lo más importante se decía al principio y se dejaba para el final aquello que resultaba más accesorio. Sin embargo, sabemos que los patrones de lectura de internet no se corresponden con este esquema. La construcción que permite el hipertexto ofrece al usuario diferentes itinerarios posibles para ahondar en una misma historia.

8. Ten presente la infografía

Los contenidos audiovisuales son una de las bazas más fuertes para captar la atención en internet. Las infografías ofrecen además una serie de datos en clave gráfica que suponen información consumida sin esfuerzo en un entorno en el que los mensajes resultan cada vez más estridentes y a veces indescifrables.

9. Dale importancia a la fotografía

Porque la estética que acompaña a unas líneas le imprime también un carácter especial. El gusto por el trabajo bien hecho y la coherencia con respecto no sólo al propio texto sino a la estrategia de contenido global son vitales. Además, es otro de los elementos importantes a la hora de captar la atención del lector.

10. Aporta algo más con las historias audiovisuales

Los elementos audiovisuales son un punto más en el storytelling, una forma de contar las cosas mucho más dinámica, aunque al mismo tiempo requiere de más recursos y tiempo. La viralización de los vídeos y el aumento de su consumo a través de plataformas como You Tube son importantes para conseguir que el contenido nos catapulte hacia el paraíso de los clientes con el que todo el mundo sueña.

Imagen de Creative Commons de Feliciano Guimarae