Share Button

“No buscas trabajo, ofreces servicios”. Este podría ser el nuevo mantra que interiorizar cada mañana para cambiar la perspectiva con la que los profesionales, en ramas como la comunicación y el periodismo, que es lo que nos ocupa, se enfrentan a la construcción de nuevas alternativas laborales.

Las reglas del mercado de trabajo han cambiado y están haciendo necesario un reajuste en el enfoque que va más allá del hecho de centrar la búsqueda de empleo en relaciones contractuales con condiciones a la antigua usanza. Este cambio de planteamiento sigue los matices que profesionales del reclutamiento de primer nivel, como es el caso de Krista Walochik, han compartido a través de artículos como el recogido en el libro “Personal Branding”, recomendable y que podéis descargar en la página del experto en estrategia personal, Andrés Pérez Ortega.

Aplicado al sector de la comunicación este escenario invita a que quienes están buscando nuevas oportunidades analicen de forma exhaustiva quiénes son profesionalmente hablando para poder exponer sus puntales, es decir, aquello que son capaces de hacer y los diferencia, estructurando así sus habilidades y experiencia como si de un catálogo de servicios que trasladas a las empresas se tratase.

Bajo este prisma, un periodista con años de trayectoria en medios de comunicación, capaz de escribir textos de alta calidad y especialización, con una agenda de contactos potente, conocimientos de internet y marcas tiene en su mano una caja de herramientas que contiene una amplia gama de utensilios con los que arreglar y mejorar el rendimiento comunicativo, no de una, sino de un amplio abanico de enseñas. Una baza que le permitirá ofrecer a los directivos una oferta ajustada a su búsqueda y orientada a que puedan formar equipos compuestos por los mejores especialistas, en función de sus necesidades particulares.

Servicios de comunicación a medida

La idea es la de trasladar a los encargados de los fichajes una opción abierta a la negociación y con mayores posibilidades de  personalización. Una vía que es cada vez más valorada por las empresas, ya que tienen ante sí la posibilidad de contar en sus filas con profesionales con perfiles muy específicos y de alto nivel sin el corsé de la incorporación directa a la plantilla y orientados a resultados por objetivos y por tanto más medibles.

En la otra parte de la mesa estaríamos ante un especialista en comunicación o experto en branding, por ejemplo, que gestiona una cartera de clientes que irá actualizando y que aporta sus conocimientos a la consecución de unos fines empresariales, en los que se juega también su nombre y su marca personal.

Con estas  fórmulas, las empresas ganan en precisión y efectividad, además de tener una herramienta de contratación de servicios más personalizada e integrada en su forma y cultura de trabajo, que en otros  formatos como el outsourcing se presenta más difusa.

Este planteamiento entra así en escena como una alternativa más a los nuevos modelos de organización del trabajo, abanderando unos valores atractivos y diferentes al de la citada externalización, cuyas cifras de evolución son importantes y constatan ese giro que están dando las empresas reduciendo el porcentaje de activos fijos con los que trabajan. Los números, según un estudio realizado por Adecco,  reflejan que el 40% de las firmas encuestadas han aumentado en los últimos años sus servicios externos y un 54% se plantea hacerlo, especialmente por la flexibilidad en las condiciones y la opción de pasar, en determinados apartados, de unos costes fijos a variables.

Con esta visión más empresarial interiorizada por parte de  los profesionales, el siguiente paso es comenzar a comercializar sus SERVICIOS a la carta. Un menú gourmet de conocimientos y experiencias valioso que deben presentar en entrevistas, reuniones o puntos de networking poniendo en valor aquello que tienen y que les hace marcar la diferencia.

Imagen: Reuben Whitehouse, jesuswla1