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Eva Domínguez es periodista, ha trabajado en distintos medios y dirigido la redacción digital de La Vanguardia en sus inicios. Es profesora en distintos grados y posgrados, además de realizar consultoría para proyectos online. Especializada en nuevas narrativas, tiene un proyecto propio basado en ellas con el sugerente nombre de Minushu.

La primera vez que supe de la existencia de Eva Domínguez estudiaba Periodismo y ella vino a dar una conferencia a unas jornadas sobre lo digital. Un puñado de años después, ando yo por los pasillos de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona buscando el aula en el que ella da clase para reunirnos a su término. En la cafetería del campus de Comunicación hablamos sobre algunas de las cosas que nos parecen importantes de la actual situación del Periodismo.

Desde tu experiencia, ¿cómo crees que han llevado los grandes medios la adaptación a internet?

La industria periodística ha sido tradicionalmente conservadora, por lo que han realizado pocos cambios. No es innovadora. Todo el potencial de lo digital no se puede desarrollar en los medios. Por ese motivo dejé de trabajar en ellos, porque quería seguir explorando. Años después ellos siguen en el mismo sitio. Tienen un esquema de producción pensado para unos productos concretos. Los que pueden innovar son los medios pequeños porque son más ágiles. También lo hacían las redacciones digitales cuando no están integradas. Aunque hay excepciones en grandes medios internacionales que innovan porque está en su ADN.

¿Y a nivel económico?

A internet como nuevo medio se le pedía dinero desde el principio cuando, por ejemplo, el New York Times apostó por una estrategia que dura décadas. Las redacciones digitales no aguantan estructuras muy grandes pero hay un montón de micromedios que viven de su trabajo.

¿Los medios de comunicación tradicionales han perdido credibilidad?

Han perdido mucha credibilidad pero les queda mucho crédito. La audiencia en internet no es masiva, siguen pesando mucho los medios de siempre. En internet tienes que ser el mejor en temas muy específicos y tener tu propia identidad. Cada medio debe tenerla. En este sentido, queda mucho espacio en lo local y también para medios especializados.

Hablas de que los medios pequeños pueden innovar y los grandes no lo hacen, ¿a qué crees que se debe?

Cuando se experimenta no se puede hacer a gran escala, cuando ese experimento lo coge una gran estructura lo mata. El digital es muy ágil, está en constante cambio.

¿Por qué ha habido un boom de estos micromedios?

Ahora hay un montón de plataformas que nos permiten montar nuestro propio medio en internet, cosa que antes no existía. Los de mi generación no han sido preparados para emprender, pero las nuevas generaciones sí. Y hay mucha gente con ganas de hacer cosas diferentes a los medios tradicionales. La dificultad está en cómo hacerlo posible.

¿Y cómo se hace eso?

Trabajando mucho, conociendo a tu audiencia y realizando microexperimentación. Es importante también crear comunidad. Pero ahora mismo no hay unas pautas. El gran problema es llegar a la audiencia. Hay que ganarse al cliente y hay que trabajar mucho también la parte presencial. Tienes que preguntarte si tu audiencia da valor a lo que haces y qué van a pagar. Saber contar historias es diferente de saber qué quiere nuestra audiencia.

Saber contar historias es diferente que saber qué quiere tu audiencia

Hay medios que en esta tesitura se lanzan a la audiencia fácil con contenido de baja calidad, ¿qué opinas de esta opción?

La audiencia de “caca, culo, pedo, pis” no va a pagar, así que es mejor que no contamines tu marca con ese tipo de contenidos.

La audiencia de "caca, culo, pedo, pis" no va a pagar

¿Cómo ves las fórmulas de pago?

Hay que ir probando, pero no a todo el mundo le va a funcionar. Dependiendo de la audiencia habrá que ver qué tipo de fórmula se puede intentar. Lo que está claro es que si el usuario no paga es porque no le ve el valor. En ese caso el problema es tuyo como medio. Hay que saber transmitirle el valor que tiene. La gente sabe que la calidad cuesta. Si no lo compra, tienes que cambiar de estrategia. Los micropagos, por ejemplo, están funcionando muy bien porque es poca cantidad.

Está habiendo un movimiento emprendedor en Periodismo pero no es fácil…

Hay que ir de la industria de medios a la artesanía de medios y es un camino que hay que ir recorriendo poco a poco. No estamos en un sprint sino en una maratón. No podemos pasar de 0 a 100, eso hay que tenerlo en cuenta cuando se emprende. Lo bueno es que alrededor del proyecto en el que estás trabajando pueden surgirte otras cosas, llamarte de un sitio que no te esperabas. Con esa plataforma de visibilidad en marcha la gente se pone en contacto contigo y todo esto puede llevarte a un lugar que no te esperabas. El microemprendedor tiene que buscarse la vida y aventurarse. Y hay que quitarse la etiqueta antigua del periodismo.

Hay que ir de la industria a la artesanía de los medios

Con todo este movimiento en el sector periodístico, hay nuevas oportunidades de trabajo fuera de los medios como el mercado de los contenidos, ¿cómo las ves?

Ahora mismo hay más periodistas trabajando fuera de los medios de comunicación que dentro. Creo que hay una barrera mental con el hecho de no trabajar en un medio por la independencia que le presuponemos, pero ¿es el periodismo independiente? ¿lo son los medios? Creo que hay que ser más flexibles. Los nuevos recursos narrativos que yo enseño a mis alumnos se pueden aplicar a un montón de cosas diferentes, no sólo al periodismo. Hay que extender el ámbito de actuación que no se refiere a los medios tradicionales y es más interesante. Mucho talento se ha ido de las redacciones y los medios han perdido muchas oportunidades debido a esto.

Hay más periodistas trabajando fuera de los medios que dentro

Algo positivo de todo lo que está ocurriendo en el sector

Creo que dentro de la oscuridad de la terrible situación que hay de crisis, hay que poner un foquito de luz en las cosas interesantes que están pasando. Creo que esta situación ha propiciado mejorar porque los refritos no son periodismo. Hay una intención de volver a lo de antes, de salir a la calle, de cuidar las fuentes y de retomar la esencia. Y también veo que habría que unirse más para compartir las historias de cómo le funciona a unos y otros.