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Llegar al otro. Eso es lo que pretendemos con nuestra comunicación en internet, sea cual sea nuestro propósito concreto. Si estamos aquí es porque queremos que alguien escuche lo que tenemos que decir, ya sean pensamientos personales sin más, noticias, reportajes, contenidos que nos ayuden a darnos a conocer (es decir, marketing de contenidos) o vivencias que nos enseñan cosas.

Así que nuestra misión es llegar a ellos para conseguir viajar al centro de su cerebro y darles las claves por las que somos un valor añadido en este territorio fanganoso en que profesionalidad y amateurismo se baten todos los días en batalla. Una guerra en la que nunca habrá ganadores ni perdedores, sino que cada uno tendrá que luchar con todas las armas que tenga para acaparar la atención de su público objetivo.

En este panorama el marketing de contenidos se está configurando cada vez más como una herramienta indispensable para todo aquel que quiera llegar a sus potenciales clientes. Segmentándolo en todas las áreas que pueden contribuir a enriquecer la imagen de marca y atraer al personal, las fotografías son uno de los elementos más poderosos. Jugar con el impacto de lo visual de forma adecuada puede provocar en el lector aquello que deseemos transmitir de manera más efectiva. De hecho, Joe Pulizzi, uno de los pesos pesados en esto del Content Marketing en Estados Unidos, opina que un contenido con imágenes puede doblar el número de páginas vistas de una publicación.

Fotografias, sí, pero ¿cómo?

Todo depende de las necesidades concretas de cada proyecto comunicativo, pero sin duda algunas ideas generales pueden ser de utilidad para la mayoría de ellos:

  • Creación propia: sería lo deseable, pero siempre que se mantengan unos mínimos de calidad. En este punto la empresa puede optar por subcontratar este servicio a alguno de los muchos fotógrafos freelance que se pueden encontrar en internet gracias a sus portfolios. Alguien que refleje el estilo de lo que se quiere comunicar de forma natural siempre será más sencillo.
  • Utilización de los recursos que encontramos en internet: para ello, tiene que estar claro las que pueden usarse en internet, algo de lo que ya hablamos anteriormente. Es relativamente fácil encontrar fotografías de casi cualquier estilo y de alta calidad en los repositorios de Flickr de Creative Commons. Hay que hacer aquí una labor de content curator, es decir, una selección en la que nos quedemos con lo realmente interesante y así generar contenidos atractivos.

Construir en torno a la marca

Es necesario tener muy presente qué es lo que queremos transmitir en nuestra estrategia de marketing de contenidos a la hora de seleccionar las imágenes que vamos a incluir en ella. Las fotografías bonitas son una tentación. Encontramos algo que conecta con nosotros mismos y nos hace pasar la criba a instantáneas que deberíamos dejar quizá en una carpeta más personal. Tenemos que tener claras las guías para escoger siempre aquello que comunique en la línea que necesitamos, que digan lo que queramos transmitir y que estén en consonancia con el estilo general de la marca para que toda la comunicación tenga una coherencia.

Estrategia de difusión

Para aprovechar bien todo el contenido que generemos es interesante mantener la web o blog de la marca como espacio centralizado en el que todo ocurre. Hoy en día las redes sociales están más saturadas de lo que lo estaban hace un par de años y hacer llegar nuestros mensajes únicamente por estas vías hace que perdamos posibilidades.

Sin embargo, la viralización del contenido es un elemento a tener muy en cuenta en nuestra estrategia, sobre todo cuando hablamos de imágenes. Actualmente Pinterest es una de las redes sociales reina en cuanto a la difusión de fotografías y, además, con la ventaja de que el enlace de las mismas siempre apuntará a nuestro sitio web, generando más tráfico y ayudándonos a seguir posicionándonos en buscadores.

 

Imagen de Creative Commons de Hasna Lahmini