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Richie Stachowski no tenía más de 11 años cuando durante unas vacaciones familiares en Hawaii pensó que dedicarle horas a construir un walkie talkie acuático, con el que contarle a su padre lo que veía cuando buceaba era una buena idea. Y tanto que lo fue, el esfuerzo de este joven americano terminó dando como resultado un invento llamado Water Talkie, que compró una potente compañía y comercializó, nada más ni nada menos que Toys “R” Us, al confiar a pie juntillas en este artilugio, con un pedido inicial de 50.000 unidades.

La historia de Richie no es un caso excepcional y junto a él son muchos los niños y adolescentes que desafían lo común y sorprenden por su creatividad, ilusión y la ausencia de miedo a equivocarse. Esta filosofía es la que inspira iniciativas como Emprede Kids. Un proyecto nacido en España, que ofrece a los jóvenes un paso más en la cultura del emprendimiento bajo el lema de “no decirse nunca no, sin haberlo al menos intentado”.

El programa dejó por primera vez el escenario de Cantabria, lugar en el que se ha desarrollado hasta la fecha para desplazarse a Elche, donde cerca de sesenta jóvenes de la provincia pusieron en común sus ideas y desplegaron auténticos modelos de negocio, que nada tienen que envidiar a los de los mayores. Propuestas relacionadas con videojuegos o aparatos tecnológicos capaces de gestionar desde un mismo soporte la información almacenada en diferentes dispositivos fueron algunas de las ideas defendidas y cuestionadas con preguntas que hilaron muy fino, en las exposiciones de estos chavales que no superaban los 14 años.

image 1024x764 Pequeños emprendedores con grandes ideas

Un grupo de jóvenes expone sus ideas en la jornada del programa Emprende Kids celebrada en Elche.

 

Durante el desarrollo de esta jornada, la fundadora de Emprende Kids, Rosa Poo, compartió con OntheRecord un ratito de su tiempo para contarnos el recorrido de esta iniciativa personal, que pese a su juventud está cosechando importantes logros. El proyecto arrancó en 2013 y ya han llegado propuestas para hacerlo crecer en otros países como México, Argentina o Chile, aunque “todavía es pronto”. Emprende Kids “es algo artesanal no industrial” de ahí que, según comenta, quiera esperar para que su evolución sea sosegada y mantenga intacta su filosofía.

Hablar con Rosa es ahondar en la cultura del intento, en la idea de primar la libertad frente a las barreras del “y si fracaso”.

Por este motivo, las actividades -Emprende Kids se articula en un campamento de verano de diez días celebrado hasta ahora en Cantabria, aunque este mismo año podría contar con una nueva edición en Alicante-  intentan transmitir a los chavales enseñanzas, como que el “error es una experiencia, que incluso es necesaria cuando lo afrontas como parte del recorrido”.

El desarrollo de los talleres, impartidos por profesionales de diferentes disciplinas, ha sacado a la luz lo que Rosa define como auténticos “cracks”,  jóvenes que ya son reconocidos en Twitter por sus aportaciones y que son capaces de apostar por el desarrollo de aplicaciones móviles competitivas en el mercado. De igual manera, la inmersión en esta aventura emprendedora supone un antes y después para muchos de los niños, que tras su paso por el campamento, “donde entraron encerrados en la idea, por ejemplo, de ser futbolistas, te sorprenden con un creo que lo que realmente quiero es rediseñar las cabinas de los aviones”.

Que la idea triunfe o no, ya el tiempo se encargará de decirlo porque lo importante es que los jóvenes  desarrollen “valores como la creatividad, la comunicación, el riesgo, la proyección de sus ideas” y la aceptación de las críticas, indica Rosa. Diferentes pilares que se construyen sobre la idea de que “emprender es una actitud, no es algo determinante. Hoy puedes ser emprendedor y mañana querer otro tipo de trabajo. Emprender es un ideal, una actitud enfocada a resolver cosas, a ver soluciones, donde otros ven problemas”.

De esta forma, la jornada celebrada en Elche transcurrió entre diseños empresariales, montajes de electrónica, juegos y vídeos como el que os adjuntamos. El objetivo, trasladar a los niños y a sus familias mensajes clave, como la necesidad de animar a los pequeños a probar para generan movimiento a través de sus acciones o máximas importantes, más en estos tiempos de crisis, para alentar a los padres a ser un motor para sus hijos, ya que “creer en uno mismo no depende del dinero que haya en casa”.

Imágenes con Licencia Creative Commons: Philippe Guillame.