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Las exigencias del mercado laboral han subido un peldaño en cuanto a dominio de idiomas se refiere. Esta nueva etapa obliga tanto a los candidatos que se postulan para un puesto como a los aspirantes a un proceso de promoción interna a afinar su maquinaria cerebral para lograr sacar la cabecita sobre el resto de combatientes, en la actual revolución políglota que sacude los despachos de los reclutadores.

El clásico: ¿Habla usted inglés? ha quedado en los tiempos que corren en la categoría de pregunta vintage, a la sombra de las nuevas necesidades y particularidades idiomáticas que se cuelan en la lista de requisitos indispensables para un cargo. Francés, ruso, portugués, polaco, alemán, chino, árabe o japonés… Una Torre de Babel que deja su huella entre las principales ofertas de empleo de las empresas que, en el apartado de competencias lingüísticas reclama ya el dominio de una tercera lengua (el español y el inglés se dan por descontado) bajo la advertencia de someter al candidato a una prueba de fuego para medir sus destrezas.

Sectores como el de la comunicación y el marketing afrontan una etapa cambiante en cuanto a dominio de idiomas se refiere. La globalización y las nuevas tecnologías han puesto sobre la mesa de las empresas la necesidad de disponer de forma casi inmediata de profesionales especializados en determinadas lenguas “clave” para fomentar la entrada de marcas y productos en nuevos mercados, además de lograr fidelización y diálogo con los consumidores.

En esta actividad profesional, el grado de dificultad es si cabe mayor ya que a la necesidad de contar con una destacada fluidez en las conversaciones se suma el requisito de poder redactar textos precisos y creativos en otras lenguas para hacer un marketing de contenidos eficaz, lograr moverse con soltura y dinamismo en las redes sociales e idear acciones promocionales de gran efectividad, en las que el conocimiento en profundidad de la lengua y sus giros es una cuestión vital.

Esta realidad se deja ver de forma clara en la ofertas de trabajo que surgen en el sector, con demandas de redactores especializados en diferentes temáticas que aporten un alto nivel de ruso, alemán, portugués y francés, entre los idiomas más vistos tras un chequeo a las ofertas recogidas en agencias y portales de empleo. Se trata de puestos de expertos en estrategias de marketing on line (para acertar en parcelas como el posicionamiento), community manager y copy a los que se les exige saber inglés y español “of course” y un tercer idioma a un nivel muy alto, bilingüe o a ser posible nativo.

Respondiendo a estos matices no es raro encontrar ofertas como la de este ejemplo que, pese a estar resumido no deja de ser real: “se precisa para cubrir un puesto de comunicación, persona con dominio de francés a nivel alto/bilingüe. Se realizará prueba. Buscamos a un profesional capaz de redactar contenidos de alta calidad en español, inglés y francés, creativos, innovadores, acordes al lenguaje natural del público al que se dirige la marca y que el aspirante sea capaz de responder bajo PRESIÓN a cualquier cambio necesario”.

Pero más allá del área comunicativa y marketiniana, las exigencias en la parcela de los idiomas son una constante en el resto de sectores profesionales. Cada uno presenta sus propias necesidades, estrategias y reclamos pero dejan entrever algunos patrones y tendencias, como las que se recogen en la infografía superior, que ofrecen una idea de por dónde pueden ir los tiros del mercado laboral y que serán de utilidad para aquellos que quieran apostar por el aprendizaje de uno u otro idioma para promocionar o aspirar a ese contrato deseado.

Chino: el dominio de este idioma ofrece oportunidades en ramas como la arquitectura, puestos ligados a la actividad comercial, el marketing y las relaciones públicas.

Francés: esta lengua encuentra focos de interés vinculados al área de la construcción, especialmente en determinadas zonas de África, ingenieros y perfiles relacionados con la representación y las ventas.

Japonés: la especialización es clave para competir en el país, de ahí que tengan más opciones profesionales de parcelas como la robótica, algunas ramas de ingeniería y técnicos con experiencia en comercio internacional.

Ruso: Rusia se encuentra inmersa en la apertura de nuevas áreas de negocio que darán oportunidades profesionales a trabajadores relacionados con el turismo, el marketing, las nuevas tecnologías y el diseño.

Árabe: se trata de un idioma complejo pero su dominio abre interesantes oportunidades en el campo de la educación, algunas ramas de ingeniería, profesionales de la comunicación y los medios, técnicos de marketing y especialistas en ventas.

Alemán: los ingenieros seguirán estando entre los más relacionados con este idioma, donde la exigencia de esta lengua sigue pisando fuerte entre los requisitos de muchas empresas de sectores como la automoción, la logística o la industria farmacéutica.

Imágenes con Licencia Creative Commons: Gemma Bou

Colaboración en Forbes