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El contenido es a Internet como la gasolina a un coche. Ya sea en su formato escrito o audiovisual las empresas deben tener en cuenta la importancia de rellenar sus depósitos para poder llegar a buen puerto.

La evolución del entorno digital, especialmente en los últimos años ha puesto de manifiesto la necesidad de trabajar esta parcela al detalle y los buscadores han terminado por imponer sus propias exigencias. Un escenario cada vez más competitivo en el que las palabras estrategia, calidad y creatividad son clave y el marketing de contenidos una carta interesante que aprovechar.

10 aspectos que debe reunir un buen contenido web

SEO de calidad gourmet. Pasada la época de la “comida rápida” para saciar el estómago de Google, la elaboración de un buen contenido es ahora una obligación para las empresas que quieran ganar competitividad. Esta premisa pasa por crear un material eficaz a nivel de posicionamiento y que sea lo más cercano posible a los criterios de calidad, buena estructura de las creaciones, interés e impacto.

Visión periodística y publicitaria. Los profesionales de estas disciplinas se hacen cada vez más necesarios para poder aportar valor añadido al material con el que las empresas compiten en Internet. Para despuntar hace falta un plus de creatividad y buen manejo del lenguaje escrito y audiovisual para que las propuestas que se realizan sean capaces de aportar el interés necesario a los destinatarios de los mensajes. Se requiere de profesionales que puedan, además moverse con sutileza entre la delgada línea que separa la comunicación y la invitación a la compra con sólidos argumentos.

Adaptación constante al entorno digital. Internet se mueve a velocidad de vértigo y para no perder el control la actualización del material y su presentación debe ser constante. Ofrecer un buen contenido pasa por adaptarlo a las nuevas tendencias de vídeo, el mayor peso de la imagen, audio y nuevas fórmulas de diseño. Algo que obliga a repensar con una mayor periodicidad las estrategias de comunicación y adaptar los espacios (página web, redes sociales…) a esta circunstancia.

Coherencia respecto a la identidad de la empresa. Cada uno de los pasos que den las empresas en Internet debe estar medido y responder a la “personalidad” de las marcas. Esta realidad afecta tanto a los contenidos que se producen, al material que se comparte de otras fuentes o al perfil de los destinatarios a los que se dirigen las acciones. Se trata de una hoja de ruta que debe cumplirse para evitar crisis de identidad, de las que bien saben grandes firmas como Yahoo o Sony.

Creatividad y diferenciación. Crear material propio, original y con gancho es vital para que las empresas ganen firmeza en la red y para ello es necesario saber aprovechar al máximo las posibilidades del medio digital. Vídeos corporativos interesantes que permitan a las empresas contar lo que hacen, infografías, aplicaciones que generen valor añadido….. Se precisa de una mente abierta que tome los mandos de esta parcela y permita adaptar las nuevas tendencias a las acciones comunicativas de las empresas.

La necesidad de una buena “percha”. El buen contenido tiene siempre una percha, una razón. Bucea en la actualidad, en las dudas de los potenciales clientes del sector, de aquellos a los que la empresa quiere llegar para ofrecerles  material interesante que despierte su interés. El ocio, la duda, la necesidad o el impacto son itinerarios que pueden llevar a dar con buenos temas que abordar y a los que aportar un titular de calidad, que invite a degustar creaciones que sumen puntos a una marca.

Riqueza de géneros y diálogo. Un medio como Internet multiplica a diario las posibilidades de comunicación con lectores/compradores o usuarios y es necesario aprovecharlas. Este factor obliga a las empresas a exponerse más pero con una buena estrategia de comunicación, los beneficios llegan. Apostar por un buen contenido en forma de reportajes, entrevistas, artículos en respuesta a los comentarios en un foro o la creación de puntos de encuentro entre consumidores, por ejemplo pueden ser pasos interesantes. Se trata de una forma de aprovechar la inmediatez de la red y las posibilidades de audio, texto e imagen a escala global que aporta.

Documentación. El buen contenido va más allá de los artículos cogidos con pinzas o las recopilaciones de buenas frases de motivación. En la época de la batalla digital, el pulso se libra ahora con la intención de ganar posiciones como fuentes de referencia, con entidad para ofrecer un material elaborado, contrastado y que haga al destinatario sentir que el tiempo invertido ha valido la pena y se anime a compartir lo descubierto.

Generosidad y criterio. Más allá de la parcela propia, hay contenido generado por terceros que puede aportar valor a quienes se relacionan con la empresa y enriquecer los diálogos con su público. Es importante ser generoso en este sentido y apostar por el Content Curator. Premia a quien se esfuerce en hacer un buen contenido y difúndelo. Descubre nuevos talentos, gente que aporta buenas ideas… pero siempre depurando bien el material y respetando esa coherencia citada anteriormente para mimar la imagen de la empresa.

Idiomas. En un escenario sin fronteras como es Internet hablar el idioma de quienes aterrizan en un determinado espacio web de la mano de los contenidos es una gran oportunidad. Aprovechar esa llamada al diálogo es un valor diferencial que las empresas deben tener en cuenta, de ahí la interesante apuesta de contar con un buen material en varios idiomas capaz de sumar kilómetros a este viaje digital.

Imágenes con Licencia Creative Commons: Greenog