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José Luis González es Vicerrector Adjunto de Relaciones Internacionales en la Universidad Miguel Hernández de Elche y profesor titular de Periodismo. Una larga carrera en medios locales y en el ámbito académico le hacen un testigo de excepción de los cambios de la profesión durante los últimos años.  Vigilando de cerca las estrategias y acciones de los medios de comunicación, su lado siempre crítico-constructivo aflora en toda la conversación. Un desayuno compartido con OntheRecord en el que se ponen sobre la mesa algunas de las cuestiones más importantes sobre el estado del Periodismo en 2015.

¿Están las facultades de Periodismo cada vez más cerca de la realidad laboral?

No se puede contestar en general porque las hay que sí y las hay que por desgracia no o les está costando todavía adaptarse a la realidad profesional, pero en líneas generales sí que se está avanzando.

¿Quién va por delante: los medios de comunicación españoles o los debates que se generan en la facultad?

Conociendo las dos realidades podríamos pensar que los medios, pero no es así. Sí que hay algunos medios que están trabajando en temas de innovación y que buscan adaptarse a la nueva realidad social. Se trata normalmente de medios que son nativos digitales, que están invirtiendo en I+D, con laboratorios multimedia. Algunos tradicionales lo están haciendo también, pero les está costando muchísimo.

Y en ese proceso paralelo están las universidades. Es parecido a lo que comentábamos antes: hay algunas que sí que están apostando por la investigación en innovación en Periodismo y otras que siguen ancladas en viejos métodos. Hay un poco de todo. Lo ideal es que exista un escenario en el que se interactúe, en el que tengamos a medios y a facultades de Periodismo trabajando conjuntamente en estos temas, que es algo que ya se está empezando a hacer.

¿Algún ejemplo?

Está mal que ponga mi propio ejemplo, pero en la Universidad Miguel Hernández estamos trabajando codo con codo con El Confidencial y Eldiario.es. Me consta que en otros sitios se están haciendo cosas parecidas. Y es que no queda otra, porque la profesión lo que necesita es impulso. Es algo que ya se hace en los países anglosajones y sobre todo en Estados Unidos: una colaboración eficiente y real entre el mundo universitario y la empresa. Y es necesaria.

¿Crees que los planes de estudio son innovadores? ¿Podrían serlo más?

Pueden serlo más y se están mejorando. Igual que antes te ponía el ejemplo positivo de la Miguel Hernández, en nuestro caso necesitamos mejorar los planes de estudio en el grado, no así en el máster donde hemos conseguido unos estudios muy atractivos. Sin embargo, en grado hay que mejorarlos. Pero si echas un vistazo a todas las facultades de Periodismo de España sí que hay una tendencia en muchas de ellas durante los últimos cinco o diez años a haber mejorado sus planes de estudio. Hay otras en las que están muy mal. Y a nivel europeo estamos bien, porque te encuentras planes de estudio que están muy desfasados, frente a muchos de los nuestros que van bastante a la vanguardia. Por poner algunos ejemplos, la Carlos III de Madrid tiene un plan muy bueno, la Pompeu Fabra de Barcelona… Así que hay gente ahora mismo que está haciendo las cosas bien.

Ahora los estudiantes salen de la facultad sabiendo algo más sobre emprendimiento, ¿es una asignatura obligatoria?

Debería serlo. En algunos planes de estudio empieza a estar, pero sí que podría ser obligatoria o al menos una optativa de cuarto curso. Hay que enseñar la realidad del mundo profesional desde distintas perspectivas y una de ellas evidentemente es esta. ¿Cómo subsanamos esta posible deficiencia? Metemos muchos aspectos relacionados con el emprendimiento en asignaturas ya existentes. Por ejemplo, yo en la mía de Producción Periodística, desde hace muchos años asumo todos estos retos y estos contenidos. Y en otros sitios de España me consta que se hace de manera parecida. Pero no estaría de más que hubiera asignaturas específicas sobre esta cuestión.

¿Qué panorama tienen ante sí los estudiantes?

Hace poco estuve viendo un ranking de empleabilidad nacional y, evidentemente, sería estúpido decir que estamos bien. No estamos peor que muchos, estamos mejor que muchos. Los estudios de Periodismo han conseguido adaptarse, ser un poco camaleónicos y eso hace que el empleador vea al periodista como una persona que sabe hacer de todo y que puede mejorar el rendimiento de sus empresas. Empezamos a ser una especie de profesión comodín y eso hace que mucha gente encuentre trabajo. Gabinetes de comunicación… todas estas cosas. Y el punto importante, lo revolucionario durante todos estos años ha sido el boom del microperiodismo y de las nuevas iniciativas periodísticas que están surgiendo. Según el último informe de la Asociación de la Prensa de Madrid, creo que en estos dos últimos años han sido unas seiscientas nuevas aventuras, muchas de ellas consolidadas, de proyectos de pequeñas empresas. Por ahí van los tiros. Hoy en día es complicado entrar en una gran redacción pero mucha gente está encontrando su sitio en aventuras de emprendedurismo de pequeños medios.

La situación laboral ha provocado no sólo el emprendimiento de muchos periodistas, sino también su trasvase a sectores como el marketing digital. ¿Cómo valoras esta tendencia?

La tendencia ahora mismo en las facultades, más si vamos al modelo que se va a imponer de tres años de grado más dos de máster, es que el graduado lo sea en comunicación de forma muy general y que sepa hacer de todo. Si el devenir profesional te lleva hacia el marketing o los gabinetes de comunicación, tampoco es ningún trauma, si te gusta. No hay que ser fundamentalista en este sentido. Si tienes una buena oferta de trabajo, lo haces. Evidentemente, no es periodismo. Es comunicación, estás haciendo otra cosa. Igual te puedes desarrollar profesionalmente y ser muy feliz, pero no estás haciendo periodismo.

¿Qué te gustaría hacer en la UMH que no hayas podido hacer todavía? ¿Algún sueño por cumplir?

La verdad es que profesionalmente estoy bastante realizado pero sí que me gustaría, de la etapa como Vicedecano de Periodismo una asignatura pendiente es la mejora de los planes de estudio. Yo creo que ahí debemos hincar el diente y seguir trabajando para tener un grado todavía mejor. Ahora en el Vicerrectorado de Relaciones Internacionales hay retos muy importantes. Yo creo que somos una universidad pequeña pero muy dinámica, que tenemos que mejorar en el aspecto de la expansión y la proyección internacional. Con lo cual tengo cuatro años para trabajar en un ámbito que a mi me parece muy interesante como es el de Latinoamérica. Hoy las universidades se juegan mucho con la movilidad nacional e internacional. Tener en tu campus no sólo estudiantes, sino también profesores investigadores de todo el mundo. Entonces cualquier universidad que se precie tiene que dedicar ahora muchos esfuerzos a eso y yo quiero centrarme en ello.

En una sociedad tan infoxicada como la que vivimos el reto es llegar al lector, ¿alguna idea?

Hay un montón de ideas que se están desarrollando. Lo primero es transformar al lector de sujeto pasivo en activo, en un usuario, en ponerlo en el eje central de todo, que no lo era. Yo siempre lo comparo con toda la revolución, todos los cambios que están habiendo en política: el bajón de los partidos tradicionales, el auge de los nuevos partidos… en que unos se han alejado de la ciudadanía y otros la han puesto en el eje de sus programas y de su acción política. Con los medios está pasando exactamente igual. Los viejos medios se preguntan porqué han perdido lectores, porqué se alejan. Porque ellos se han alejado de los lectores, por el producto que han sacado, por la estructura de las empresas, por la descapitalización humana, es decir, por haber prescindido de grandes periodistas que eran referencia de los lectores… Entonces, derepente, aparecen nuevos medios que están haciendo las cosas bien, que cuidan al lector, lo miman, le dan un producto de calidad, lo meten en el proceso de producción… etc, etc. Eso es lo que hay que hacer y estamos viendo que hay ejemplos que están teniendo rendimientos muy buenos. Yo creo que el camino está más o menos diseñado.

Los medios de comunicación compiten ahora en internet con potentes marcas que están ofreciendo contenido de calidad, ¿crees que están sabiendo diferenciarse o han empezado a caer en el 8 cosas que…?

¿Qué medios están funcionando ahora como un cañón? Antes citaba dos ejemplos de los que están yendo muy bien y le están haciendo daño a los medios tradicionales. El Confidencial le está quitando mucha clientela a ABC, a El Mundo (que no lo ha hecho mal en internet), a La Razón… Eldiario.es le está haciendo muchísimo daño a El País. ¿Y cómo? A partir de la calidad. La superficialidad no tiene cabida en este tipo de medios, es una apuesta por la calidad. Nuevos medios que están saliendo especializados hasta en papel, por ejemplo, La Marea. ¿Por qué funciona y por qué la gente se asocia? Porque da unos contenidos de calidad, unos análisis en profundidad bestiales. Hay un trabajo periodístico muy currado durante toda la semana. Es la antítesis de lo que tú me dices, de ese proyecto superficial. Frente a eso, periodismo de calidad, rigor, profesionalidad… Yo creo que estamos en un momento muy interesante. Yo, que ya voy siendo viejo, no recordaba en España tantos productos de este tipo, que personalmente me gustan mucho porque me permiten sentarme dos horas a leer análisis, reportajes, entrevistas en profundidad, etc.

¿Ves en los medios de comunicación españoles una apuesta por los nuevos formatos o crees que reciclan viejas ideas? ¿Hay algo innovador?

Yo creo que están innovando los que no son tradicionales, los que han apostado por laboratorios de innovación. El Confidencial ya tiene unos cuantos años pero El Mundo también lo ha hecho y otros andan muy perdidos. No han creído en eso. Y si ya nos metemos en el ámbito local… a los grupos de comunicación nacionales de ámbito local les está costando mucho adaptarse al nuevo ecosistema mediático y a las nuevas necesidades, a lo que te piden los usuarios. Encontramos algunas honrosas excepciones. En el último ránking de innovación que sacamos nosotros aparecía un medio hiperlocal. Se llama Granadaimedia. Es una pequeña cooperativa de gente que viene de medios tradicionales, junto con otras personas que se incorporaban al mundo laboral. Han sabido sacar un producto acorde con las necesidades de un ámbito territorial como son determinados barrios de Granada que les está funcionando.

Aquí el problema son las grandes estucturas de comunicación, los grandes grupos son los que están teniendo más problemas para hacer los cambios. Los hacen, se equivocan, toman decisiones erróneas… frente a eso hay iniciativas pequeñas que no habíamos visto en el ámbito de lo local y lo hiperlocal y empezamos a ver. Esto de Granadaimedia es una cosa muy americana, periodismo hiperlocal, muy de barrio. Hemos tenido más como Somos Malasaña… van saliendo cosas y el futuro va por ahí.

Los medios tradicionales, ¿siguen siendo un poco estáticos? Los pequeños toman decisiones más rápidas, en cambio a ellos parece que les cuesta mucho moverse.

Yo creo que el problema es que hay una generación tapón en la gente que toma decisiones en estos grupos, que todavía no tienen la mentalidad necesaria. Puede haber gente en la tropa muy válida, en la redacción, pero si por arriba quien toma decisiones está todavía en un periodismo decimonónico… No quiero nombrar grupos, pero todos los conocemos. Ahí es donde hay que hacer los cambios.

Si no es indiscreción, ¿qué medios lees?

Mi menú informativo ahora mismo sería Eldiario.es, El Confidencial, La Marea, Infolibre y Tinta Libre y Mongolia.

Y, por último, si fueras el director de un medio ¿qué tipo de medio crearías?

Mi formación y mi desarrollo profesional ha sido en el ámbito local. Te estaba hablando de Granadaimedia… Si me metiera en una aventura de esa índole, lo primero: sería un loco; pero sí que me tiraría por el ámbito de lo local. Intentar llevar todos los cambios que está habiendo en la profesión, en las nuevas tecnologías, en los nuevos conceptos de la profesión al periodismo de proximidad.