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“Get the hell out of my race and give me those numbers!” fue lo que le espetó el director de la Maratón de Boston a Katherine Switzer cuando la vió corriendo en su carrera. Una mujer. Tras 70 años de hegemonía masculina en la prueba de running. No iba a consentirlo. Salió corriendo tras ella. La asió de su sudadera, intentó arrancarle los números. Ella sólo siguió corriendo. Con el miedo en el cuerpo logró seguir accionando sus piernas y mantener la marcha, aunque esa violencia desconocida para ella le presionase para dejar la carrera.

Su entrenador, que había estado trabajando con ella durante meses para demostrar que era capaz de lograrlo, fue quien salió primero en su defensa e intentó quitarle de encima a aquel hombre de traje que sentía herida su masculinidad por la presencia de aquella mujer en chándal. Una estudiante de la Universidad de Syracuse, retándole. Después su novio, que también realizaba la prueba, golpeó a aquel hombre cuya excitación contribuyó a que todas las cámaras inmortalizasen el momento. Y con el miedo sobrevolando todas sus cabezas, el entrenador gritó: “Corred como el demonio”.

Los titulares en la maratón de Bostón

Hasta aquel momento, según cuenta ella misma, no quería probar nada. Sólo era una niña que quería correr su primera maratón. Sin embargo, después de aquello:

[blockquote]Me dí cuenta de que tenía que terminar la carrera porque nadie creía que pudiera hacerlo. Y pensé que si no la terminaba nadie iba a creer que las mujeres podríamos estar allí[/blockquote]

Se había inscrito con sus iniciales (K. V. Switzer) con el fin de no levantar sospechas y después de comprobar junto a su entrenador que en el reglamento no se especificaba en ningún momento ningún criterio de género como requisito para poder apuntarse a la carrera. Así comenzó un capítulo importante en la historia de la mujer y el deporte.

4 horas y 20 minutos fue el tiempo que hizo Katherine en la que fue su primera maratón. Cinco años después el evento permitió oficialmente participar a las mujeres. Después de aquello, la runner hizo campaña también para incluir la maratón femenina en los Juegos Olímpicos.

 

Actualmente es speaker e icono en el mundo del running, autora de varios libros y comentarista de televisión. Gracias a esta última faceta ha recibido un Emmy por su trabajo, en el que destaca la cobertura de los Juegos Olímpicos y la Maratón de Bostón durante 36 años consecutivos. A los 65 años sigue corriendo maratones. Pionera del movimiento runner femenino, puedes leer su historia completa en sus propias palabras en el artículo The girl who started it all.