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Las expectativas sobre los emprendedores siguen aumentando en España. Incluso, se habla de una burbuja. Azuzados por una crisis económica, muchos han sido los que han intentado poner sus ideas en una bandeja para ofrecérselas al mercado, pero no todos consiguen sus objetivos. EmprendeDURISMO. Esa es la palabra que define lanzarse a intentar generar un negocio por cuenta propia en la que toman importancia los mentores de emprendedores. Y eso se debe a que trata de una experiencia única y apasionante, pero también dura como pocas en la que muchas veces se cae en el desánimo más absoluto:

[blockquote]There are moments that you have nothing and feel like things are never going to getting better[/blockquote]

Andres Teran, cofundador de Top List

El porqué de los mentores de emprendedores

Al otro lado del charco, donde las iniciativas bullen por las calles y en los smartphones, hace tiempo que cuentan con la instaurada figura del mentor de emprendedores. Saben que muchas veces se necesita la correcta guía y consejo para poder continuar con el proyecto si se encuentra en un callejón sin salida, no se sabe conectar con el target o no se consigue rentabilizar. Pero no hablamos de grandes gurús que tiran del carro de miles de seguidores en internet, si no de algo mucho más personalizado. Un mentor que analice el caso concreto y pueda llegar a la conclusión de por qué esa idea no está funcionando correctamente, además de dar las pautas para ello. En un mercado tan competitivo como el que vivimos, dar los pasos adecuados se convierte en fundamental para alcanzar el éxito, aunque sea después de llegar a muchos callejones sin salida.

En España, hace tiempo que se instalaron algunas lanzaderas de proyectos que buscaban talento emprendedor. Con unas condiciones que varían mucho de un caso a otro, lo interesante es analizarlas con detenimiento para ver si se adapta a nuestra idea. Dentro de estos programas es habitual encontrar un servicio de mentoring en el que se guía a la nueva idea para que llegue a buen puerto.

Los míticos mentores del cine también hablan de emprender

Las grandes hazañas han contado en muchas ocasiones con un mentor, ese sabio que se queda en un segundo plano pero sin cuyas enseñanzas muchas veces sería imposible el éxito. En el cine encontramos algunos ejemplos que también podemos aplicar al emprendeDURISMO y que podemos interiorizar mientras buscamos un mentor al uso.

El gran Miyagi de Karate Kid

La compañía Sage ve en esta historia un completo paralelismo con la aventura de emprender. Empezando por aquel mítico “dar cera, pulir cera” con el que el joven aspirante a karateka se queda confundido. Un primer encargo que hace pensar en la carrera de fondo que supone montar un negocio en el que nos va a tocar dar mucha cera y pulir mucha cera. Un duro y constante trabajo de base en el que tendremos que implicarnos.

Sean Maguire en El Indomable Will Hunting

El personaje que encarna el recientemente fallecido Robin Williams tiene grandes momentos en pantalla durante esta cinta. Ahondando en lo más profundo de su tutelado, este mentor explora entre el barullo y el ruido que Will trata de poner por encima de lo esencial, ese punto exacto al que Maguire quiere llegar. Por eso le pregunta algo muy sencillo: ¿Qué quieres hacer? Una cuestión que hay que poner sobre la mesa de manera habitual cuando se emprende, ya que es fácil confundirse en un mar de dudas dadas las millones de variables que podemos encontrar en el camino.

 

El Gran Maestro Yoda de Star Wars

No podemos terminar este artículo sobre mentores sin hablar de este simpático y valiente emprendedor de la Fuerza. Un ejemplo de sabiduría cuyas frases pueden extrapolarse fácilmente no sólo al ámbito profesional, sino muchas veces también al personal. Un equilibrio delicado en el que no perder la esperanza ni la energía. Si quieres emprender, ármate de valor, lo vas a necesitar. Detrás de aquel “Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes” hay mucho más que una simple frase de película.

 

Imagen de Creative Commons de Alex