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Supongo que no soy la primera que se da cuenta de la saturación a la que estamos expuestos. Las informaciones relacionadas con la actualidad nos inundan a diario, con titulares que gritan ¡Léeme! Mientras las demás voces siguen berreando “¡No, a mi!”. Quizá tenga que ver con el hecho de que muchas webs informativas acaban pareciendo una feria, un maremagnum de imágenes pujando por sorprender al que allí recala.

Ay…si sólo hubiera sido eso… hoy entrar en tu timeline de Facebook puede ser una condena a muerte. La red social, que ha cambiado mucho desde su lanzamiento (si lo pienso, yo cree mi perfil en 2007, hace ya 7 años), cada vez parece más un mercado de verdulería. Alguien dice por ahí que Facebook es el Sálvame de las redes sociales. En cualquier caso, la publicidad que alberga ha roto por completo el juguete y la comunicación en ella ya no es, ni de lejos, igual de efectiva que lo era antes. Sólo se trata de sobrevivir al naufragio.

La calidad…¡Cómo la echo de menos! Blogs y blogs y más blogs de todo tipo. No podría publicar un porcentaje de paja y otro de grano, porque es pura opinión mía, pero al menos puedo decir que una gran parte no reúne un mínimo de calidad en ningún sentido: redaccional, elección de temas, diseño (WTF?)… Es bastante frustrante encontrarse además las mismas cosas repetidas hasta la saciedad (¿Originalidad? ¿Para qué? Es demasiado esfuerzo). Navegando por estos mares se me quitan las ganas de explorar y a veces cierro el ordenador o el móvil y me voy a vivir mi vida.

Y lo que pasa es que estás infoxicada…

…que pareces una tokiota caminando por las calles de su ciudad, con miles y miles de neones delirantes, con publicidad en todas partes, con los vendedores gritando en las puertas de sus comercios. Pero eso no es lo peor. Lo peor es que en este inmenso batiburrillo los mensajes importantes se pierden. Las personas que realmente están haciendo algo por cambiar el mundo son silenciadas por la masa que cuenta todo tipo de cosas. Así, aquello que en un principio era libre y se podía hacer sin dinero: llegar a la gente; hoy es ya casi una imposibilidad, al menos a corto y medio plazo. La realidad es que si quieres que alguien te escuche tendrás que gritar más fuerte que los demás, ergo, tendrás que pagar. Y no pagar poco.

Sí, en facebook puedes hacer una campaña desde 4 euros al día y en Adwords puedes cerrar un presupuesto; pero si no inviertes una cantidad suficiente en la publicidad a través de internet no vas a conseguir gran cosa. Es así de triste, pero la comunicación en internet está acercándose poco a poco en hermana de la tradicional.

¿Entonces cuáles son tus bazas si no tienes money?

La otra opción que te queda es armarte de paciencia y esperar. Seguir trabajando como el primer día, igual, igual; sin desfallecer, aún sabiendo que tus resultados tardarán mucho tiempo en cristalizar. Esforzarte por hacer los mejores contenidos de los que seas capaz, haciendo un estudio de SEO para conseguir llegar a las personas que quieres que abran sus orejas para ti.  Y, si puedes, conseguir sus mails. Seguir haciendo lo que consideras que debes hacer y, en la medida de lo posible, ir invirtiendo poco a poco algo de dinero en publicidad. Aunque sepas que ahora todo es mucho más complicado que hace dos años. Ánimo.